Seguridad Web

Cómo la IA facilita la recopilación de datos para fraudes: cualquiera puede ser objetivo

La inteligencia artificial reduce drásticamente la barrera de entrada para los ciberdelincuentes en tareas de reconocimiento OSINT, permitiendo ataques de ingeniería social más convincentes y escalables. Cualquiera que publique información en internet puede convertirse en víctima.

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La IA facilita ataques y borra huellas: qué cambia en ciberseguridad

La velocidad con la que avanza la inteligencia artificial está cambiando el panorama de los ciberataques. Lo que antes demandaba horas o días de trabajo para un especialista ahora se resuelve en minutos, incluso por personas sin experiencia previa. Esto baja la barrera de entrada para los estafadores y pone en riesgo a cualquier usuario habitual de internet.

Uno de los campos donde más se nota este cambio es en la recopilación de inteligencia de fuentes abiertas, conocida como OSINT. Antes era una tarea reservada para objetivos de alto valor porque requería habilidades técnicas y mucho tiempo. Había que revisar perfiles en redes, correlacionar datos de distintos sitios, identificar familiares, amigos y colegas, y determinar qué información podía servir para un ataque.

Las herramientas basadas en IA eliminaron ese cuello de botella. Pueden procesar cantidades enormes de información pública a velocidad de máquina, vincular perfiles personales y profesionales, y extraer datos incluso de imágenes y videos no estructurados. Ya no hace falta ser un experto para armar un perfil detallado de una víctima potencial.

Esto tiene consecuencias directas en fraudes que dependen de ingeniería social. Un correo de phishing resulta mucho más creíble si menciona el lugar de trabajo de la víctima, el colegio de sus hijos, un evento reciente o unas vacaciones que publicó en redes. Toda esa información está disponible públicamente y se puede recolectar a escala masiva con ayuda de IA.

Los deepfakes también ganan terreno. Un video o llamada que imita la voz o la cara de un familiar puede usarse para simular una emergencia y pedir dinero urgente. Los casos de sextorsión con contenido generado por IA son cada vez más frecuentes, especialmente entre adolescentes. Según reportes del Reino Unido, cientos de menores sufrieron este tipo de extorsión en el último año.

Los modelos de lenguaje de gran escala (LLM) son particularmente eficaces para esta tarea. Pueden perfilar miles de posibles víctimas en poco tiempo, identificar intereses, relaciones y detalles contextuales, y hasta redactar mensajes convincentes en distintos idiomas. Esto crea una verdadera cadena de fraude de extremo a extremo.

La línea entre lo personal y lo laboral se ha vuelto difusa con el trabajo híbrido. Muchas personas usan los mismos dispositivos o perfiles para ambas esferas. La IA vincula fácilmente cuentas de LinkedIn con Instagram o Facebook, lo que permite ataques que apuntan a credenciales corporativas o aprovechan ausencias por vacaciones para lanzar fraudes de Compromiso de Correo Electrónico Empresarial (BEC).

Las consecuencias van más allá de la pérdida de datos personales. Un ataque exitoso puede dañar la reputación profesional, comprometer información confidencial de la empresa o afectar la carrera de la víctima.

Una vez que la información está en internet, es muy difícil eliminarla por completo. Puede haber sido republicada, archivada o indexada en múltiples lugares. Por eso, la estrategia más efectiva es prevenir: asumir que cualquier publicación puede ser leída y procesada por sistemas de IA.

Recomendaciones prácticas

  • Revisá y ajustá la privacidad de tus perfiles en redes sociales. Limitá quién puede ver tus publicaciones, fotos y lista de contactos.
  • Evitá compartir detalles sensibles como ubicación exacta en tiempo real, datos de familiares menores, o información laboral que pueda usarse en ataques BEC.
  • Usá contraseñas fuertes y únicas, activa la autenticación de dos factores y mantené actualizados tus dispositivos.
  • Educá a tu familia y amigos sobre estos riesgos. Los estafadores suelen aprovechar la confianza entre conocidos.
  • Verificá siempre por otro canal cuando recibas pedidos urgentes de dinero o datos, aunque parezcan provenir de alguien cercano.

La IA mejora muchos aspectos de nuestra vida diaria, pero también amplifica las capacidades de los ciberdelincuentes. La cautela y la higiene digital siguen siendo las mejores defensas. Adaptado de ESET WeLiveSecurity.

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