Ciberseguridad en seguros: por qué la industria se convirtió en blanco de cibercrimen
La industria aseguradora acumula datos sensibles de millones de personas y empresas, lo que la volvió objetivo prioritario de ransomware y brechas. Conocé las razones y las medidas básicas de protección.
La industria de seguros se transformó en uno de los sectores más atacados por ciberdelincuentes en los últimos años. Según datos del sector, las aseguradoras manejan volúmenes masivos de información personal, médica, financiera y patrimonial, lo que las convierte en un blanco de alto valor.
Un informe reciente de la consultora especializada en ciberseguridad señaló que el sector seguros registró un incremento notable de incidentes de ransomware y filtraciones de datos. Los atacantes saben que muchas compañías prefieren pagar el rescate antes que enfrentar la interrupción prolongada de sus operaciones o la pérdida de confianza de sus clientes.
Los motivos son claros. Una póliza de seguro contiene datos como DNI, historial clínico, domicilios, números de cuenta, patentes de vehículos y, en casos corporativos, balances y nóminas completas. Esa información se puede monetizar fácilmente en la dark web o utilizar para fraudes de identidad y ataques de ingeniería social.
Además, muchas aseguradoras todavía operan con sistemas legacy que no fueron pensados para las amenazas actuales. La migración a la nube y la adopción acelerada de herramientas digitales durante la pandemia amplió la superficie de ataque sin que los controles de seguridad siguieran el mismo ritmo.
Desde el punto de vista de un administrador de sitios o dueño de PyME que contrata seguros, es importante entender que una brecha en la aseguradora puede exponer sus propios datos y los de sus clientes. Por eso, verificar las políticas de ciberseguridad del proveedor de seguros se volvió tan relevante como comparar primas.
Medidas concretas que están adoptando las aseguradoras
Las compañías más avanzadas implementaron segmentación de redes, autenticación multifactor obligatoria y cifrado end-to-end tanto en reposo como en tránsito. También realizan pruebas de penetración regulares y mantienen planes de respuesta a incidentes que se prueban al menos dos veces al año.
En el plano de los dominios y la web, muchas aseguradoras están migrando a certificados TLS 1.3, implementando DNSSEC y monitoreando continuamente sus registros DNS para detectar posibles envenenamientos o redirecciones maliciosas. Estas prácticas reducen riesgos de phishing que antes eran comunes en el sector.
Los backups inmutables y probados se volvieron obligatorios. Una aseguradora que no puede restaurar rápidamente sus bases de datos después de un ransomware pierde clientes y enfrenta multas de la Agencia de Acceso a la Información Pública.
Qué pueden hacer las PyMEs y freelancers
Si administrás un sitio propio o de clientes, aplicá los mismos principios a tu escala. Usá contraseñas únicas y un gestor seguro, activa la autenticación en dos pasos en todos los paneles de control y mantené backups externos probados mensualmente.
Revisá que tu aseguradora cuente con pólizas específicas de ciberseguros que incluyan respuesta a incidentes y cobertura de extorsión. No todas las pólizas tradicionales cubren estos riesgos.
La ciberseguridad en seguros ya no es un tema de grandes corporaciones. Cualquier brecha afecta a la cadena completa: desde la aseguradora hasta la PyME que contrata la póliza. Mantener rutinas básicas de higiene digital sigue siendo la mejor inversión.
Fuente: Forbes Argentina